Asia trata de proteger los costosos avances contra el virus

WSAV Ahora

Una mujer con mascarilla camina junto a trabajadores con equipo de protección, preparándose para rocíar desinfectante como precaución contra el nuevo coronavirus en Seúl, Corea del Sur, el lunes 16 de marzo de 2020. (AP Foto/Lee Jin-man)

TOKYO (AP) — Millones de personas se refugiaron en casa, se aprovisionaron de suministros y miraban con recelo lo mucho que se acercaban sus amigos y vecinos, conforme el miedo al nuevo coronavirus se extendía el lunes a más lugares en todo el mundo.

En Estados Unidos, los grandes casinos de Las Vegas cerraron. Los restaurantes ofrecían sólo comida para llevar, si es que abrían. Escuelas, conciertos, eventos deportivos, e incluso las pequeñas fiestas de San Patricio se cancelaron.

Es una realidad que el nordeste de Asia lleva viviendo durante meses, pero si bien el epicentro de la pandemia parecía desplazarse desde su región de origen, muchos en Asia seguían pidiendo vigilancia contra cualquier desliz que pudiera empañar los costosos avances contra el brote.

“Si aflojamos en la cuarentena, sería una cuestión de tiempo que las brasas de pequeños focos de infección se reavivaran”, afirmó el popular diario surcoreano Dong-a Ilbo en un editorial el lunes.

China, donde se detectó por primera vez el virus en diciembre, suponía ya menos de la mitad de los 169.000 casos del mundo, según un conteo de la Universidad Johns Hopkins.

La prohibición de aglomeraciones públicas y la cuarentena en la región central más afectada contuvieron los contagios en China mientras el virus se expandía con rapidez por otros lugares. La mayoría de los 77.000 pacientes recuperados estaban en China.

El tráfico antes constante empezó a regresar a Beijing. Los edificios de oficinas, sin embargo, aplicaron estrictos controles de temperatura corporal y la mayoría de los restaurantes sólo ofrecía comida para llevar. Los niños, normalmente ocupados con clases y tareas, se veían en cambio pegados a las pantallas, hacían compras, chateaban o veían videos musicales.

Mientras el mundo iba paralizando buena parte de la vida pública -bares, restaurantes, escuelas, empleos- las ciudades asiáticas empezaban a preocuparse más por recibir casos importados del virus tras contener los contagios locales.

A partir del lunes, los viajeros llegados a Beijing desde el extranjero pasarán una cuarentena de 14 días en lugares designados y asumirán los gastos. Hasta ahora, la gente con síntomas hacía una cuarentena voluntaria en casa.

En el último recuento, la Comisión Nacional China de Salud reportó 16 nuevos casos de coronavirus en las 24 horas previas. Doce eran importados de otros países, incluidos cuatro en Beijing.

China tiene ahora 80.860 casos confirmados. La comisión de salud señaló que 67.749 pacientes recuperados han sido dados de alta de los hospitales. En las últimas 24 horas se reportaron 14 nuevas muertes, elevando el total de fallecidos en el país a 3.213.

Aunque China sigue siendo el país con más personas infectadas, hay una docena de países con más de un millar de casos, la mayoría en Europa.

Para la mayoría de la gente, el coronavirus solo causa síntomas leves o moderados como fiebre y tos, y los que enferman de forma leve se recuperan en unas dos semanas. Pero otros, especialmente ancianos y personas con problemas médicos previos, pueden sufrir complicaciones graves como neumonía. La recuperación de los casos más graves puede llevar unas seis semanas.

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Los periodistas de Associated Press Ken Moritsugu en Beijing, Kim Tong-hyung y Hyung-jin Kim en Seúl, Corea del Sur, Rod McGuirk en Canberra, Australia, y Mari Yamaguchi en Tokio contribuyeron a este despacho.

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The Associated Press recibe apoyo para sus coberturas de salud y ciencia de parte del Departamento de Educación Científica del Instituto Médico Howard Hughes. La AP es la única responsable del contenido.

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